miércoles, abril 01, 2009

Se quiere declarar el Barrio del Albaicín de Campo de Criptana (Ciudad Real) de Interés Cultural gracias a sus Casas Cueva




fuente:http://lacomunidad.elpais.com/casas-cueva/2009/1/19/se-quiere-declarar-barrio-del-albaicin-campo-criptana


Se quiere declarar el Barrio del Albaicín de Campo de Criptana (Ciudad Real) de Interés Cultural gracias a sus Casas Cueva

El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Delegación de la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía de Ciudad Real, prosigue con los trámites para declarar Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico el denominado "Barrio del Albaicín" de Campo de Criptana.

Esta zona del casco urbano criptanense posee como elemento diferenciador las casas cueva, que lo hacen único y merecedor de protección por parte de la Junta de Comunidades como un elemento patrimonial a preservar.

Este proceso para declarar bien de interés cultural el Barrio del Albaicín coincide con el acuerdo adoptado el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ministerio de la Vivienda en la Comisión Bilateral de Vivienda por el que se destinarán seis millones de euros para rehabilitar hasta trescientas viviendas de la zona con trabajos que van desde la recuperación de los elementos estructurales de los edificios y la mejora de la accesibilidad hasta la adecuación de elementos comunes y la habitabilidad de las viviendas.

La existencia de casas cueva está documentada en el área geográfica de Campo de Criptana desde la Edad del Hierro II, a partir del siglo IV antes de Cristo, aunque todo indica a que las existentes en Campo de Criptana pertenecen más bien a un tipo de viviendas troglodíticas modernas de las que existen numerosos ejemplos en los valles fluviales del centro de la península y La Mancha.

Los primeros pobladores se limitaron a ocupar las cuevas naturales, pero, siglos más tarde, sus descendientes empezaron a ampliarlas. La necesidad de renovar el aire en el interior de la cueva obligó a situar el hogar cerca de la entrada, en el habitáculo principal, a partir del cual se accedía al resto de habitaciones. La vivienda se completaba con un patio a la entrada de la cueva que se utilizaba para guardar los animales; en algunos casos, una parte de este patio se cubría con una estructura de madera sobre la que se colocaban tejas curvas.

La estructura típica de estas construcciones del Albaicín criptanense pervivió casi sin alteraciones hasta los años sesenta del pasado siglo, cuando se juntaron el aumento del poder adquisitivo de los vecinos y la aparición de nuevos materiales de construcción.

Con más dinero, algunos de los moradores de estas viviendas procedieron a ampliarlas, pero, en vez de hacerlo hacia adentro, como sus antepasados, lo hicieron hacia arriba, añadiendo un piso por encima de la cueva original y, de paso, incorporando el patio al espacio útil de la vivienda.