sábado, noviembre 22, 2008

Patrimonio histórico.Paterna



fuente: Levante-EMV.com Valencia
C. García

La propietaria pone en venta la cueva-vivienda visitada por Alfonso XIII en 1923 en Paterna
deshabitada.
El cartel de una inmobiliaria anuncia la venta junto a la placa que recuerda la visita del Rey.


Por 108.000 euros quien lo desee puede adquirir un inmueble que fue visitado por el rey Alfonso XIII en 1923. Se trata de una de las 365 cuevas-vivienda que entonces había en Paterna, algunas de las cuales han llegado hasta hoy. Su dueña dice que en verano es fresca y en invierno, caliente.

"Esta cueva-habitación fue visitada el día 12 de mayo del año 1923 por su Majestad el Rey Don Alfonso XIII siendo recibido por su dueño Salvador Chinillach". Junto a este recuerdo cerámico se ha colocado un cartel de una inmobiliaria que anuncia la venta de la cueva que fue visitada en 1923 por el abuelo del Rey Juan Carlos I, cuando Alfonso XIII acudió a Paterna para ver el campamento militar de la ciudad, junto con el alcalde y diputado provincial Francisco Salvador Calatrava.

Quizás por esa histórica visita esta cueva es el símbolo de una forma de vivir de muchos paterneros desde el siglo XVIII, que excavaban sobre un terreno para construir su vivienda. El inmueble se sitúa en la calle Trinquet, muy cerca de la Torre y el Palau consistorial. De hecho, formaba parte del conjunto de las cuevas del Palau y es una de las pocas que aún se conservan en pie tras salvarse del desarrollismo urbanístico iniciado en los años 60 del siglo pasado, cuando se demolieron la mayoría de cuevas en el entorno del monumento histórico.
Su propietaria Aurora Castilla, que vive en el barrio de Campamento, ha decidido venderla "porque no me hace falta mantenerla. También pago mucha contribución por tenerla cerrada". Aurora asegura que la cueva la compró su marido Antonio hace más de 40 años cuando llegaron de Granada. "Vivimos allí unos 14 meses pero luego nos fuimos a Campamento. Era muy buena casa y se estaba muy a gusto porque en invierno se está caliente y en verano muy fresco, como en todas las cuevas", explicó Aurora, que añadió que el inmueble ha estado alquilado varias veces.
Cinco habitaciones

La cueva-vivienda tiene cinco habitaciones y cuenta con una superficie aproximada de unos 260 metros cuadrados. La dueña afirma que "si se arregla y se pinta está muy bien para vivir. Ahora está sin agua y sin luz". Al parecer una comparsa estuvo a punto de adquirirla hace un tiempo, pero lo descartó porque faltaba espacio para albergar a todos sus integrantes. El precio marcado para su venta es de 108.000 euros, según informa la inmobiliaria que tramita la enajenación.

Al ser preguntada sobre si el Ayuntamiento de Paterna había mostrado interés por esta cueva histórica, Aurora explicó que hace años el consistorio les propuso comprarla pero nunca concretó la operación porque "decían que no tenían dinero y mi marido lo descartó". Ya no ha vuelto a tener noticias del consistorio, que bien podría destinar este espacio histórico a un servicio público si llegara a un acuerdo con los dueños.

Según el cronista oficial de la villa, Camilo Segura, el rey Alfonso XIII se detuvo en la cueva durante su visita porque querían enseñarle cómo vivía la población de Paterna en estas viviendas tan peculiares. Y es que en 1920 se contabilizaban 365 cuevas en el municipio, donde residían alrededor de 1.500 personas.


Protección parcial


La cueva que se vende cuenta con un protección parcial en el recién aprobado catálogo municipal de bienes y espacios protegidos, donde se especifica que pertenece a la tipología de cueva "enclotada", las que se sitúan sobre una excavación que da origen a un "clot" (hoyo) al que se desciende por una rampa o escalera.

La vivienda, cuya construcción se sitúa entre 1750 y 1850, ocupa una "superficie de morfología triangular con un respiradero o pequeño patio que coincide con el patio interior de las construcciones en superficie". Su estado de conservación es bueno, aunque tiene ligera presencia de humedades que han provocado la caída de la cal. Lo peor es la degradación del entorno, ya que muchas veces se acumulan basuras y desperdicios en la entrada.
En la actualidad, se conservan en Paterna unas 50 cuevas, según los últimos inventarios municipales. La mayoría de ellas están situadas en el entorno de la Torre y el Palau, aunque también se localizan otras en las proximidades de la zona de Campamento. El ayuntamiento es propietario y mantiene el uso al menos dos de estas cuevas, ya que una es la sede de la Oficina Municipal de Turismo y la otra ha albergado a la comisión de fiestas y será la ubicación próxima de la Oficina de la Defensora del Ciudadano.