lunes, diciembre 29, 2008

Al-axara, un espacio para soñar. Pedanía de Jorquera en Albacete






fuente:Cristina Villafañe Gonzalo
* www.al-axara.com
* al-axara@al-axara.com
* Tf: 662 006 742








Primero fue la cueva


Primero fue la cueva, el amor a las cuevas, a su primitivismo, su calidez, su versatilidad, su belleza nos movía desde hacia ya algún tiempo. Así es que en uno de nuestros viajes buscando alojamientos o establecimientos en donde disfrutar de sus características, recalamos en la ribera de Cubas, pedanía de Jorquera en Albacete.
Allí descubrimos un paisaje distinto, un cañón fluvial, unas hoces estrechas y frecuentes, un territorio agrario con paisanaje rural, auténticamente rural y a escasos kilómetros de Albacete.

Los nogales compiten con laureles, higueras y Cakis en los ribazos de los estrechos bancales de cultivo que la roca y el río permiten. El Júcar de color esmeralda-amazónico- discurre lento pero, aún así, con caudal que mueve a la prevención y al respeto. Allí patatas, aquí tomates, aquí coles, aquí barbecho. Barbecho de agricultor jubilado, de pensionista de asilo, de abuelo ahora ya residiendo en la capital. No iba a ser este un sitio diferente en este asunto, aunque sorprende como siguen manteniéndose estos bancales labrados a golpe de brazo viejo y cariñoso de su tierra.

Con este valle extraño, asombroso y precioso y al amor del cobijo de las cuevas que cubren y se extienden por los muchos kilómetros de estas hoces, solo hacía falta que apareciese un cartel de: “SE VENDE CUEVA”, para que se disparase nuestra fantasía y la intentáramos materializar. Así nació nuestro proyecto, trufado de ideas de escasa rentabilidad comercial, barnizado con lustres inocentes y tintado con pigmentos ideológicos…, pero entusiasmante.

Como decía W. Reich: “Construye tu casa sobre la roca. La roca es tu propia naturaleza que matas en ti mismo, el amor corporal de tu hijo, el sueño de amor de tu mujer, tu propio sueño vital a los dieciséis años.”

Y eso hicimos la construimos no sobre sino dentro de la roca. Con la ayuda de créditos bancarios, ilusión, ayudas y mucho, mucho trabajo físico fuimos ideando y construyendo primero Al-axara y luego El Jaraiz. Ambas casas las abrimos al público en octubre del 2005.
Un año mas tarde con la misma ilusión, ningún crédito, ninguna ayuda y muchísimo más esfuerzo físico, construimos y abrimos el Hamman.








Después fue la herencia andalusí


El Hamman iba a llamarse El Laurel, luego El Jazmín, pero mientras la hacíamos nos fuimos impregnando del aire morisco que habitó y seguramente creó por primera vez estas casas cuevas. El origen de las cuevas en esta zona es incierto, pero de muy probable antecedente morisco. Este grupo humano fue siendo relegado poco a poco (y a veces muy rápidamente) hacía zonas menos nobles de las poblaciones. Además el acervo constructivo de sus antepasados en muchas ocasiones ligado al uso de las cuevas como hábitat humano y la simplicidad de medios y de economías para realizarlos fomento su expansión. Así que no es raro que el gran auge de las casas cueva en estas hoces tengo su origen en aquella época y en aquella población morisca.
La rebelión morisca de las Alpujarras supuso un éxodo forzado de un buen número de moriscos de estas zonas granadinas, pero también de Almería y Murcia hacia Albacete con el ánimo y objeto de separar poblaciones y evitar nuevas revueltas (y como no, quedarse con propiedades y haciendas).
Conocer estas historias, eran introducirse en ellas, era absorber una herencia morisca de refinamientos truncados y de proyectos rotos y era fácil crear fantasías sobre familias desplazadas desde su Granada natal (subrayo lo de natal) hasta Chinchilla de Montearagón y de aquí su dispersión hacia Cubas. Y una vez instalados allí era fácil imaginarlos construyendo acequias para mover aguas del Júcar a la forma y manera que habían movió aguas de los neveros del Mulhacen hacia los bancales de Yechar, Valor o Pampaneira. También era fácil imaginar como aun viviendo en estas pobres cuevas, alguno pudo buscar refinamientos nazaríes y gustos orientalizantes para transportar sus cuerpos y sus espíritus a épocas de mayor esplendor.
De forma que con esas ideas en la cabeza, solo podíamos ir a la Alpujarra a buscar azulejerías y allí en Pitres encontramos a la artesana Fátima Quesada que creó en exclusiva un abanico de mosaicos y azulejos coloristas. También en las faldas de Sierra Nevada buscamos escayolas. Y buena parte del mobiliario también lo conseguimos en Pampaneira, Trevelez y otros pueblos de esta sierra.
Quinientos años después de la expulsión de los moriscos recreamos lo que pudo haber ocurrido de forma real. El ajuar de una familia transportado en carruajes gobernados por un alguacil al mando de los Felipe III y que finalmente adornó y engalanó una cueva en la ribera de Cubas.
Por eso llamar Al-axara (abundante en aguas, que es como se llamó a esta comarca) a nuestro proyecto de alojamientos rurales, llamar Jaraiz (lugar en donde se hace vino), nombre de clara ascendencia árabe a otra de nuestras casas y El Hamman a la casa que mas influencia nazarí tiene de las tres, era un guiño a la historia de este grupo humano, un agradecimiento a su legado y un lamento a su triste decadencia.



Y por último la apertura al público


También Reich dijo en su obra: “Escucha pequeño hombrecito”:

“Cambia tus ilusiones por un poco de verdad. Deshazte de tus políticos y diplomáticos. Olvídate de tu vecino y escucha lo que está en tí; tu vecino también estará agradecido. Cuéntale a tus compañeros de trabajo en todo el mundo que estás tratando de trabajar solamente por la vida.”
Y es que tu proyecto se disuelve un poco cuando pasa de la cabeza a las manos y de tu persona a la de los otros. Cuando se realiza un proyecto personal, y defendemos que así deben ser todos, siempre aparece un cierto desencanto, el hecho cierto de que no cubre las expectativas que tu deseabas y el sentimiento de falta de reconocimiento de su esencia, muerta a manos del pragmatismo social. Siempre sientes que tus hijos valen mucho más que lo que cobran y se merecen más que lo que obtienen.

Pero en un mundo real y con un proyecto turístico real, en donde el precio marca el destino y la ocupación, y en donde el hecho de ser un alojamiento de alquiler íntegro es un handicap que sobrellevamos en comparación con los hoteles rurales, nosotros creemos ser correspondidos por y con nuestros clientes. El cariño y el aprecio con el que mayoritariamente habitan estas casas durante su estancia. El descubrimiento que ellos tienen de este valle oculto y de las bondades de habitar en estas casas cueva, son el mayor premio que nos llevamos de su permanencia con nosotros. Así hemos atendido y alojado a visitantes de todos los rincones de nuestro país, y de Holanda y Francia y Mónaco (Que fantásticos amantes de las cuevas son Christine y Denis. Gracias a ellos descubrimos Bocairent y sus covetes de los mors.), Inglaterra, Bélgica, Sudáfrica, etc.