martes, mayo 12, 2009

Baños árabes en medio del campo granadino




Autor: Andrea G. Parra - Fuente: ideal.es

En medio de la nada, en el singular terreno de la comarca de Guadix y el Marquesado, se dejan ver unas fachadas encaladas, unas cuantas chimeneas y una piscina que llama la atención. No hay vecinos en los alrededores. Sus inquilinos hace muchos años que se fueron, y ahora esperan con una cara totalmente nueva y lavada la visita de las decenas de viajeros que quieran descansar en unas cuevas particulares que han incluido baños árabes. El abuelo José -cuyo nombre llevan las cuevas- y padre de uno de los progenitores de Belén y José, se fue. Sus nietos han levantado un espectacular complejo en el que el caminante se olvidará del reloj y se dejará llevar por la idiosincrasia del turismo activo si es un poco aventurero.

El antiguo cortijo, corral para animales y pajar del abuelo, lo han trasformado los nietos en un alojamiento rural que ha abierto sus puertas hace escasos meses, con un llamativo baño árabe. Unos baños de contraste, en los que se ha cuidado mucho la decoración y los ambientes. Es la nota singular de este complejo. Son un gran alivio para relajarse y decir adiós al estrés. Para eso hay que sumergirse en una piscina de agua caliente y en otra fría, y después dejarse llevar por la música relajante y el sonido del agua y los masajes que se ofertan. Todo eso acompañado de un rico té. No falta detalle.

El ambiente nazarí de los baños se mezcla en este complejo con el rústico de las zonas de campo. En las casas cueva -en el complejo hay nueve- se han conservado una gran cantidad de elementos antiguos de las usanzas agrícolas y ganaderas, como candiles, arpilleras, cántaros, artesas y los antiguos suelos hidráulicos. Hay una gran cantidad de alacenas excavadas también en la arcilla. José y Belén han conservado algunos de los recuerdos que han heredado de su familia.

En el exterior de este complejo de la llamada hoya de Guadix, tan singular y particular, se respira tranquilidad y amplitud. Las Cuevas del Abuelo José están situadas entre cuatro poblaciones, Guadix, Benalúa, Purullena y El Bejarín, y a ninguna de ellas es necesario el desplazamiento en coche. Se puede llegar haciendo senderismo entre las alamedas y los melocotoneros de la zona. Guadix se encuentra a 2,5 kilómetros, Benalúa a 2 kilómetros, Purullena a 3 kilómetros y El Bejarín a tan sólo un kilómetro. Son unos paseos más que recomendables para poder disfrutar después de la riqueza histórica de la ciudad accitana o de la artesanía típica de Purullena.